Los 19 años del PRD; ¿volver a empezar?
Eliseo Tejeda Olmos
Puede estarse en contra de los procedimientos radicales que la mayoría de las veces utilizan militantes del Partido de la Revolución Democrática, pero lo que no puede dejarse de reconocer es que hasta el momento es la única opción de lucha para los izquierdistas que en este país sueñan con el ideal en que haya justicia y democracia para todos.
Ante el abandono de la lucha a favor de los intereses de las clases obrera, campesina y trabajadores en general de parte de otros partidos políticos, que se convirtieron en organismos estancados que no permitieron la renovación de sus dirigentes que se repartieron una y otra vez los cargos públicos por elección y designación, el Partido del Sol Azteca se erigió como una alternativa real de cambio social.
Pero ha sido el propósito democrático de permitir que influyan la opinión y voz de todos, la trampa que ha llevado a mostrar al PRD como un partido político en que nadie se pone de acuerdo y poco conviene esté en el Gobierno porque seguramente los grandes temas de interés para el ciudadano como es la salud, educación y el trabajo, se diluirán en discusiones sin fin.
Esto último ha sido magnificado -¿porqué no decirlo?- por los grandes medios de comunicación como la televisión y radio. Porque aunque se trate de señalar al partido amarillo y sus huestes como los únicos que gritan y patalean por imponer un punto de vista único, lo cierto es que en todos los partidos políticos ocurre lo mismo y para muestra un botón: la reciente expulsión de la corriente feminista de Alternativa Social Demócrata que encabeza Patricia Mercado.
Aquí en el terruño, otros partidos como Acción Nacional no cantan mal las rancheras, pues por sobre los esfuerzos de “lavar la ropa sucia en casa”, actualmente la disputa de la presidencia estatal es cruenta entre los fieles a Alejandro Vázquez Cuevas y los seguidores –cada vez menos- de Julen Rementería, ex alcalde del puerto de Veracruz.
Volviendo al casi veintiañero PRD, todavía no se resuelve el conflicto por la reciente elección de dirigentes nacionales y estatales. Con una cobertura especial para mostrar a la audiencia de la televisión y la radio los defectos y nunca los aciertos del partido del Sol Azteca, se da seguimiento puntual a las contradictorias declaraciones de los candidatos a la presidencia nacional y estatal del partido amarillo.
Quizá es mucho pedir que precisamente en el afán de una justicia y democracia para todos, los candidatos tanto en el ámbito nacional como estatal renunciaran a seguir dando el espectáculo mediático que tan a modo le ha quedado a la derecha para comparar a Manuel López Obrador con Hitler.
Tendrían que preguntarse que si por mantener al PRD como opción de izquierda para los ciudadanos ¿valdría la pena volver a empezar?
Comentarios: telefonorojo2006@yahoo.com.mx
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