Teléfono Rojo
Eliseo Tejeda Olmos
Las pandillas en el centro de Xalapa
La alcaldesa Elízabeth Morales, informó de la detección de 60 pandillas en las colonias de la periferia de la ciudad. Las páginas de sucesos policíacos locales llevan un día sí y otro también, por lo menos una nota en donde menores de edad se liaron a golpes entre ellos y o un grupo atacó de manera cobarde a otro joven.
Los nombres de dichas colonias, los xalapeños y los taxistas las conocen bien. Muchas de sus calles sin pavimentar, sin luz, habitadas en su mayoría por gente adulta trabajadora y esforzada que busca tener un mejor nivel de vida no solamente económico, sino social, sirven de coto de caza para los pandilleros que vejan principalmente a jóvenes de su misma edad, sean hombres o mujeres.
Dirían muchos lectores: por eso yo ahí no voy de noche y si se puede, ni de día. Sin embargo, apenas hace unos días un hecho casi insólito se dio en la confluencia de Enríquez, Zamora y Xalapeños Ilustres, frente al restaurante VIPS’s del centro comercial xalapeño.
Un grupo de mozalbetes, por lo menos dos ya no eran menores de edad, vestidos podría decirse al modo “cholo”, se fueron encima de dos jóvenes preparatorianos que iban a sus casas.
Los reporteros que esperaban la llegada de Héctor y Pepe Yunes a una comida con simpatizantes, fueron testigos de cómo de manera artera y cobarde los “pandilleros” dieron de golpes a uno de los muchachos que podría ser hijo de cualquier xalapeño.
Afortunadamente la gente en Xalapa no está tan insensibilizada como los de otras ciudades y varias personas, entre ellos una señora, gritaron a los abusadores que terminaran con la agresión mientras otros marcaban al 066 para pedir el auxilio de la policía preventiva, que para variar brilló por su ausencia.
Lo preocupante es que a plena luz del día, los pandilleros agredan con impunidad a quien se les pegue la gana. No debe ser, ni permitirse.
Eliseo Tejeda Olmos
Las pandillas en el centro de Xalapa
La alcaldesa Elízabeth Morales, informó de la detección de 60 pandillas en las colonias de la periferia de la ciudad. Las páginas de sucesos policíacos locales llevan un día sí y otro también, por lo menos una nota en donde menores de edad se liaron a golpes entre ellos y o un grupo atacó de manera cobarde a otro joven.
Los nombres de dichas colonias, los xalapeños y los taxistas las conocen bien. Muchas de sus calles sin pavimentar, sin luz, habitadas en su mayoría por gente adulta trabajadora y esforzada que busca tener un mejor nivel de vida no solamente económico, sino social, sirven de coto de caza para los pandilleros que vejan principalmente a jóvenes de su misma edad, sean hombres o mujeres.
Dirían muchos lectores: por eso yo ahí no voy de noche y si se puede, ni de día. Sin embargo, apenas hace unos días un hecho casi insólito se dio en la confluencia de Enríquez, Zamora y Xalapeños Ilustres, frente al restaurante VIPS’s del centro comercial xalapeño.
Un grupo de mozalbetes, por lo menos dos ya no eran menores de edad, vestidos podría decirse al modo “cholo”, se fueron encima de dos jóvenes preparatorianos que iban a sus casas.
Los reporteros que esperaban la llegada de Héctor y Pepe Yunes a una comida con simpatizantes, fueron testigos de cómo de manera artera y cobarde los “pandilleros” dieron de golpes a uno de los muchachos que podría ser hijo de cualquier xalapeño.
Afortunadamente la gente en Xalapa no está tan insensibilizada como los de otras ciudades y varias personas, entre ellos una señora, gritaron a los abusadores que terminaran con la agresión mientras otros marcaban al 066 para pedir el auxilio de la policía preventiva, que para variar brilló por su ausencia.
Lo preocupante es que a plena luz del día, los pandilleros agredan con impunidad a quien se les pegue la gana. No debe ser, ni permitirse.