viernes, 24 de febrero de 2012

Teléfono Rojo
Eliseo Tejeda Olmos

Las pandillas en el centro de Xalapa

La alcaldesa Elízabeth Morales, informó de la detección de 60 pandillas en las colonias de la periferia de la ciudad. Las páginas de sucesos policíacos locales llevan un día sí y otro también, por lo menos una nota en donde menores de edad se liaron a golpes entre ellos y o un grupo atacó de manera cobarde a otro joven.
Los nombres de dichas colonias, los xalapeños y los taxistas las conocen bien. Muchas de sus calles sin pavimentar, sin luz, habitadas en su mayoría por gente adulta trabajadora y esforzada que busca tener un mejor nivel de vida no solamente económico, sino social, sirven de coto de caza para los pandilleros que vejan principalmente a jóvenes de su misma edad, sean hombres o mujeres.
Dirían muchos lectores: por eso yo ahí no voy de noche y si se puede, ni de día. Sin embargo, apenas hace unos días un hecho casi insólito se dio en la confluencia de Enríquez, Zamora y Xalapeños Ilustres, frente al restaurante VIPS’s del centro comercial xalapeño.
Un grupo de mozalbetes, por lo menos dos ya no eran menores de edad, vestidos podría decirse al modo “cholo”, se fueron encima de dos jóvenes preparatorianos que iban a sus casas.
Los reporteros que esperaban la llegada de Héctor y Pepe Yunes a una comida con simpatizantes, fueron testigos de cómo de manera artera y cobarde los “pandilleros” dieron de golpes a uno de los muchachos que podría ser hijo de cualquier xalapeño.
Afortunadamente la gente en Xalapa no está tan insensibilizada como los de otras ciudades y varias personas, entre ellos una señora, gritaron a los abusadores que terminaran con la agresión mientras otros marcaban al 066 para pedir el auxilio de la policía preventiva, que para variar brilló por su ausencia.
Lo preocupante es que a plena luz del día, los pandilleros agredan con impunidad a quien se les pegue la gana. No debe ser, ni permitirse.

viernes, 17 de febrero de 2012

Teléfono Rojo
Eliseo Tejeda Olmos

Los Yunes en Veracruz

En el proceso electoral de de 2010 el apellido Yunes tuvo participación destacada. Héctor Yunes Landa, hoy flamante candidato a Senador de la República por el PRI junto con José Yunes Zorrilla, quien encabeza la primera fórmula, nos decía que era muy positivo el que su apellido figurará mediáticamente y lo único que hacía falta para los electores era el distinguir entre “buenos y malos”. Obviamente el sostenía estar de parte de los “buenos”.
En este 2012 en que habrán de elegirse Senadores y Diputados Federales, los Yunes vuelven a estar presentes por el PRI: Héctor y Pepe como candidatos a Senadores y por el distrito de Veracruz Rural, como candidato a diputado federal, Oliver Aguilar Yunes, Y hermano del secretario de Trabajo, Marco Antonio Aguilar Yunes.
Queda pendiente otro Yunes, Fernando, hijo de Miguel Ángel Yunes Linares, quien se sometió a la votación interna del PAN el domingo 19 para ser elegido entre un cuarteto que conforma con Alejandro “el Pipo” Vázquez Cuevas; Julen Rementería del Puerto y Mauricio Duck Núñez.
De lograr su aspiración Fernando Yunes Márquez, entonces habrá cuatro Yunes en el firmamento político veracruzano que buscarán la preferencia de los electores. Tres aspirantes a un escaño en el Senado y uno más por una curul en la Cámara de Diputados. Indudable entonces la presencia de los Yunes en Veracruz.
Y ya definidas las candidaturas, sueltas las cadenas como dice el vulgo, habrá que ver quienes si realizan intensa campaña electoral, porque quien se duerma en sus laureles pagará su pecado con la derrota en las urnas.
Porque del registro a la elección el primero de julio solamente faltan cuatro meses en los que quieran ganar, tendrán que trabajar en serio.
Por cierto, ¿quien será el coordinador o jefe de prensa del candidato del PRI por Xalapa Urbano, Reynaldo Escobar Pérez? ¿Acaso Magda Zayas Muñoz?

viernes, 3 de febrero de 2012

Teléfono Rojo
Eliseo Tejeda Olmos

Los 400 pueblos del césar

Habrá quienes digan que cuando a un periodista se le agrede, todo el gremio protesta y se indigna. Ojalá fuera así, pero en el caso de la represión disfrazada de manifestación de 400 dizque pueblos comandados por César del Ángel Fuentes, en contra de Manuel Rosete Chávez, director del tabloide Formato 7 y de Claudia Guerrero, directora del periódico Veraz, pocas –pero enérgicas- voces se han levantado para condenar no sólo el ataque en contra de los dos periodistas y entrañables amigos, sino el ataque a la libertad de expresión.
Dos oportunidades hemos tenido de trabajar para el Diario de Xalapa.
En la primera de ellas, allá por los ochentas cuando lo dirigía su fundador y propietario, don Rubén Pabello Acosta, supimos de una anécdota entre el empresario/periodista y el dirigente del movimiento de los 400 pueblos, césar del ángel fuentes. (Las minúsculas son a propósito y no discriminatorias, aclaro de una vez.)
Supuestamente césar del ángel habría amenazado con plantarse a la entrada del Diario de Xalapa, entrar por la fuerza a la oficina del Director y defecar encima de su escritorio.
Quienes lo conocieron personalmente saben que don Rubén no era una “perita en dulce”. Amenazas públicas y privadas no le faltaron y por ello andaba armado, por si se ofrecía hacer frente a algún loco de los que siempre andan sueltos en las calles.
Enterado de la amenaza, el Director del periódico habría confiado a sus cercanos que esperaría a césar del ángel en la misma puerta del periódico par ver si intentaría entrar y agredir al personal para cumplir su dicho.
Cierta o no la anécdota, césar del ángel nunca llegó a pararse con sus huestes frente al Diario de Xalapa para despotricar en contra del Director como lo hicieron sus huestes con el semanario Formato 7 y el periódico Veraz, mientras que la nueva policía brillo por su ausencia.
Teléfono Rojo
Eliseo Tejeda Olmos

Los 400 pueblos del césar

Habrá quienes digan que cuando a un periodista se le agrede, todo el gremio protesta y se indigna. Ojalá fuera así, pero en el caso de la represión disfrazada de manifestación de 400 dizque pueblos comandados por César del Ángel Fuentes, en contra de Manuel Rosete Chávez, director del tabloide Formato 7 y de Claudia Guerrero, directora del periódico Veraz, pocas –pero enérgicas- voces se han levantado para condenar no sólo el ataque en contra de los dos periodistas y entrañables amigos, sino el ataque a la libertad de expresión.
Dos oportunidades hemos tenido de trabajar para el Diario de Xalapa.
En la primera de ellas, allá por los ochentas cuando lo dirigía su fundador y propietario, don Rubén Pabello Acosta, supimos de una anécdota entre el empresario/periodista y el dirigente del movimiento de los 400 pueblos, césar del ángel fuentes. (Las minúsculas son a propósito y no discriminatorias, aclaro de una vez.)
Supuestamente césar del ángel habría amenazado con plantarse a la entrada del Diario de Xalapa, entrar por la fuerza a la oficina del Director y defecar encima de su escritorio.
Quienes lo conocieron personalmente saben que don Rubén no era una “perita en dulce”. Amenazas públicas y privadas no le faltaron y por ello andaba armado, por si se ofrecía hacer frente a algún loco de los que siempre andan sueltos en las calles.
Enterado de la amenaza, el Director del periódico habría confiado a sus cercanos que esperaría a césar del ángel en la misma puerta del periódico par ver si intentaría entrar y agredir al personal para cumplir su dicho.
Cierta o no la anécdota, césar del ángel nunca llegó a pararse con sus huestes frente al Diario de Xalapa para despotricar en contra del Director como lo hicieron sus huestes con el semanario Formato 7 y el periódico Veraz, mientras que la nueva policía brillo por su ausencia.
Teléfono Rojo
Eliseo Tejeda Olmos

Los 400 pueblos del césar

Habrá quienes digan que cuando a un periodista se le agrede, todo el gremio protesta y se indigna. Ojalá fuera así, pero en el caso de la represión disfrazada de manifestación de 400 dizque pueblos comandados por César del Ángel Fuentes, en contra de Manuel Rosete Chávez, director del tabloide Formato 7 y de Claudia Guerrero, directora del periódico Veraz, pocas –pero enérgicas- voces se han levantado para condenar no sólo el ataque en contra de los dos periodistas y entrañables amigos, sino el ataque a la libertad de expresión.
Dos oportunidades hemos tenido de trabajar para el Diario de Xalapa.
En la primera de ellas, allá por los ochentas cuando lo dirigía su fundador y propietario, don Rubén Pabello Acosta, supimos de una anécdota entre el empresario/periodista y el dirigente del movimiento de los 400 pueblos, césar del ángel fuentes. (Las minúsculas son a propósito y no discriminatorias, aclaro de una vez.)
Supuestamente césar del ángel habría amenazado con plantarse a la entrada del Diario de Xalapa, entrar por la fuerza a la oficina del Director y defecar encima de su escritorio.
Quienes lo conocieron personalmente saben que don Rubén no era una “perita en dulce”. Amenazas públicas y privadas no le faltaron y por ello andaba armado, por si se ofrecía hacer frente a algún loco de los que siempre andan sueltos en las calles.
Enterado de la amenaza, el Director del periódico habría confiado a sus cercanos que esperaría a césar del ángel en la misma puerta del periódico par ver si intentaría entrar y agredir al personal para cumplir su dicho.
Cierta o no la anécdota, césar del ángel nunca llegó a pararse con sus huestes frente al Diario de Xalapa para despotricar en contra del Director como lo hicieron sus huestes con el semanario Formato 7 y el periódico Veraz, mientras que la nueva policía brillo por su ausencia.