Contra el corporativismo del SNTE
Por Eliseo Tejeda Olmos
Ya los dirigentes sindicales encabezados por la profesora Elba Esther Gordillo en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, han mostrado su nula disposición a tolerar cualquier intento de los gobiernos federales y estatales por disminuir el poder corporativo de la agrupación magisterial más grande en cuanto a número de afiliados, en América Latina.
En estos días, desde la Presidencia de la República con la participación activa de la Secretaría de Educación Pública en donde otra, por decirlo así, “dama de hierro”, Josefina Vázquez Mota y con el beneplácito cauteloso de los gobernadores de los estados, se impulsa y apoya la iniciativa de los diputados del Partido de la Revolución Democrática por acotar al SNTE y si es posible comenzar su desmantelamiento para que, en lugar de secciones sindicales dependientes de una dirigencia nacional, se conviertan en sindicatos locales.
Un paso efectivo para lograr lo anterior, sería llevar a la práctica una propuesta que viene desde hace varios sexenios atrás y es la de transferir los recursos como son pagos de salarios y prestaciones a los profesores “federales” a los gobiernos estatales, para que de ese modo los gobernadores puedan tratar directamente con los dirigentes magisteriales locales.
En el caso de Veracruz, desde el pasado sexenio de Miguel Alemán Velasco estamos esperando que se “pague” el adeudo de la SEP al Gobierno del Estado por concepto de recursos que debieron de transferirse a las arcas estatales y más cuando las autoridades locales argumentan que los pagos a los profesores “federales” ya se hicieron.
De lo anterior, ya hasta una supuesta demanda que se perdió hubo en contra de la SEP.
Sin duda alguna que la profesora Elba Esther Gordillo y sus dirigentes seccionales afines no se quedarán cruzados de brazos y recurrirán a cuanto recurso esté a sus manos para impedir la fragmentación del SNTE y con ello la pérdida de su poder corporativo, pero lo que si puede repetirse como otras muchas cosas de la historia política es la caída de la actual dirigente “moral” del sindicato magisterial en México, tal y como sucedió con su antecesor Carlos Jonguitud Barrios en 1989.
Casi 20 años después, “la historia cansada de crear, se repite”. ¿Quién desplazará a la profesora Elba Esther de acuerdo a los intereses del Presidente de la República en turno?
Comentarios: telefonorojo2006@yahoo.com.mx
Ya los dirigentes sindicales encabezados por la profesora Elba Esther Gordillo en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, han mostrado su nula disposición a tolerar cualquier intento de los gobiernos federales y estatales por disminuir el poder corporativo de la agrupación magisterial más grande en cuanto a número de afiliados, en América Latina.
En estos días, desde la Presidencia de la República con la participación activa de la Secretaría de Educación Pública en donde otra, por decirlo así, “dama de hierro”, Josefina Vázquez Mota y con el beneplácito cauteloso de los gobernadores de los estados, se impulsa y apoya la iniciativa de los diputados del Partido de la Revolución Democrática por acotar al SNTE y si es posible comenzar su desmantelamiento para que, en lugar de secciones sindicales dependientes de una dirigencia nacional, se conviertan en sindicatos locales.
Un paso efectivo para lograr lo anterior, sería llevar a la práctica una propuesta que viene desde hace varios sexenios atrás y es la de transferir los recursos como son pagos de salarios y prestaciones a los profesores “federales” a los gobiernos estatales, para que de ese modo los gobernadores puedan tratar directamente con los dirigentes magisteriales locales.
En el caso de Veracruz, desde el pasado sexenio de Miguel Alemán Velasco estamos esperando que se “pague” el adeudo de la SEP al Gobierno del Estado por concepto de recursos que debieron de transferirse a las arcas estatales y más cuando las autoridades locales argumentan que los pagos a los profesores “federales” ya se hicieron.
De lo anterior, ya hasta una supuesta demanda que se perdió hubo en contra de la SEP.
Sin duda alguna que la profesora Elba Esther Gordillo y sus dirigentes seccionales afines no se quedarán cruzados de brazos y recurrirán a cuanto recurso esté a sus manos para impedir la fragmentación del SNTE y con ello la pérdida de su poder corporativo, pero lo que si puede repetirse como otras muchas cosas de la historia política es la caída de la actual dirigente “moral” del sindicato magisterial en México, tal y como sucedió con su antecesor Carlos Jonguitud Barrios en 1989.
Casi 20 años después, “la historia cansada de crear, se repite”. ¿Quién desplazará a la profesora Elba Esther de acuerdo a los intereses del Presidente de la República en turno?
Comentarios: telefonorojo2006@yahoo.com.mx